Regreso a Zufre

16 03 2009
Almenas de Zufre

Almenas de Zufre

 

 

 

  

Apenas el reloj rozaba las 9:30 cuando terminaba de ponerme el casco y enfundarme los guantes. Como siempre sin rumbo fijo. Que fuera el último instante el que marcara el punto final del viaje.

El aire era fresco y al cruzar el término de Las Pajanosas el aire se hizo especial. Una mezcla de olor y color le daban al paisaje un halo distinto. Se podían distinguir los aromas de eucaliptos y pinares, de hierba fresca, de retama y lavanda, de flores silvestres y el frescor de las gotas de rocío. Sería difícil reconocer todos los tonos verdes del paisaje salteados de pequeñas flores amarillas, rojas y malvas. Podrían volver días de frío y lluvia, pero aquí, en el campo, la primavera ha llegado.

 No he corrido,  he querido disfrutar de este momento mágico que hoy me han regalado, he relajado el puño para dejar explotar sobre mi todas estas sensaciones, y así, despacio me he dejado llevar para perderme  por las tierras del Andévalo. ¡Cuanto he disfrutado! 

Calles angostas y empinadas
Calles angostas y empinadas

Zufre volvía a ser la protagonista de mi viaje, pero ahora tendría mas tiempo para recorrer sus calles estrechas y sinuosas, donde el asfalto no tiene lugar y dan paso a un laberinto de piedras pacientemente colocadas, disfrutar de cada rincón de la villa, de sus esplendidos paisajes y de su peculiar sonido, no en vano son numerosas las fuentes que dejan correr el agua entre sus brocales.

La plaza de la Iglesia es espectacular, a un lado el Ayuntamiento porticado y de estilo renacentista. En su interior encierra dos sillas pétreas usadas por el Tribunal de la Santa Inquisición. Adosado en un lateral del ayuntamiento, la Fuente del Concejo.

 La Iglesia fue remodelada sobre el anterior templo gótico-mudéjar y sobre los restos de una antigua mezquita rural. Un balcón, nos invita a disfrutar del paisaje.

Me ha sorprendido el Paseo de los Alcaldes, un jardín para pasear y donde poder contemplar otro ángulo del pantano. Aquí los atardeceres tienen que ser un lujo.

Dos restaurantes, con productos típicos de la sierra nos ofrecen sus espárragos y salteado de setas (gurumelos, tentullos y gallipiernas), guisos de pescados del pantano, jamones, tortas de chicharrones, embutidos y pastel de castañas.

La ermita de Nuestra Señora del Puerto, la ermita de Santa Zita o el Humilladero de San Sebastian son rincones peculiares que hay que visitar no sólo por su gran belleza sino por su sencillez.

De regreso a casa el aire  era mas templado sin llegar a ser cálido. Una cerveza fría bien puede ser la recompensa de este día tan especial.

 

 
 
 

 

Advertisement

Acciones

Información

2 respuestas

13 04 2009
jlastras

Bonita descripción y bonitas fotos, es como ir contigo en la moto. Gracias.

28 05 2009
Tere

Vaya fotos bonitas, de verdad que disfruto viendo tus andazas en motos y comprobando lo magnifico fotografo que eres. Besos

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s




Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.